Los vecinos de Tarragona consideran que la vida se ha vuelto imposible, exigen la regulación de las actividades que se realizan en la Part Alta, ya que los bares no respetan los horarios ni con los lugares establecidos, por lo que reclaman al ayuntamiento “no se otorguen más licencias de hostelería y de ocio”, que se “reduzca el horario de los locales” y se “elabore un estudio del ruido”.

La exigencias fueron aceptadas por alcalde Josep Fèlix Ballesteros, poner freno a la saturada generación de ruido durante los actos de la fiesta mayor. Por otra parte la Arqueològica ha presentado una queja también por los desperfectos que sufren los inmuebles en las fiestas llevadas a cabo durante todo el año.

Como consecuencia de estos actos se solicita una regulación normativa, misma que no buscar sin afecte al sector comercial de Part Alta, sino que permita equilibrar el descanso de los residentes y el respeto al patrimonio.

La respuesta del Ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Tarragona quiere acabar con toda esta polémica antes de que inicie la próxima temporada de verano, para la cual el portavoz de Unió, nuevo concejal de Cultura y cuarto teniente de alcalde, Josep Maria Prats, revela que se llevará a cabo un mapa acústico de la ciudad, con el objetivo de que este documento sirva para la redacción de la futura ordenanza de Espectacles Públics a la Vía Pública y que se espera tener antes del verano siguiente.

El objetivo del máximo responsable de Cultura es «convocar a todo el sector implicado para recoger sus sugerencias» y llegar a un entendimiento entre las partes afectadas, antes del primer trimestre del 2017 y poder así aplicar el acuerdo al que se llegue en Julio del siguiente año.

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